Playas y piscinas, ¿puedo bañarme tras un injerto capilar?

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Durante el verano, una de las consultas más frecuentes que realizan las personas que están interesadas en solucionar sus problemas de alopecia con un injerto capilar es conocer su pueden bañarse después de la intervención de implante de pelo. En este sentido, hay que explicar que este tipo de cirugías requieren de un breve periodo posoperatorio en el que se deben tener una serie de cuidados para garantizar la supervivencia de las unidades foliculares trasplantadas.

Por ello, durante las primeras semanas posteriores al injerto capilar no se recomienda que los pacientes que se han realizado este procedimiento se bañen en playas o piscinas para evitar daños en los injertos y en la recuperación de las leves incisiones realizadas en la cirugía.

Con ello, se evita que los componentes químicos que hay en el agua de las piscinas, como el cloro, los antialgas o cualquier otro producto, afectan a la adaptación de las unidades foliculares en la zona receptora del cuero cabelludo como a la cicatrización de la zona donante.

Una situación similar se produce en las playas, donde el agua del mar puede tener bacterias, gérmenes y otras sustancias o microorganismos que pongan en riesgo el resultado del injerto capilar. Además, hay que tener en cuenta que la gran mayoría de los baños se realizan al aire libre, en las horas de mayor calor y mayor incidencia solar. Una situación que las personas que se han realizado un injerto de pelo deben evitar en los primeros días ya que el sol puede dañar la piel de la zona trasplantada.

Nunca gorro de baño en los primeros días

Por otro lado, en estas primeras semanas después de un implante de pelo tampoco hay que recurrir al uso de gorros de baño. Estos elementos ejercen una presión notable en el cuero cabelludo y tanto al ponerlos como al quitarlos, pueden poner en riesgo la supervivencia y la adaptación de las unidades foliculares trasplantadas.

Como norma general, pasados entre 20 y 30 días tras la cirugía de injerto de pelo, el paciente ya podría bañarse con total normalidad, siempre y cuando el cirujano así lo indique después de evaluar el estado de los injertos capilares en las primeras revisiones.

Estas visitas son fundamentales ya que cada persona tiene unas características y particularidades únicas que determinarán los periodos de recuperación, la adaptación de las unidades foliculares en la zona donante y su cicatrización.

En Unidad Médica Serrano realizamos una evaluación personalizada de cada caso para diagnosticar el tipo de alopecia del paciente para poder ofrecer la mejor solución a sus problemas de pérdida de pelo. Además, el equipo de profesionales, dirigidos por la doctora Mónica Rolando mantiene un seguimiento continuo de todo el proceso, desde la primera consulta hasta la revisión final para solventar cualquier tipo de duda del paciente y garantizar los mejores resultados.

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