Técnica FUSS

Técnica FUSS
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La técnica FUSS (Follicular Unit Strip Surgery) para el microinjerto capilar es una intervención de trasplante de pelo que requiere la incisión, corte y extracción de una extensión mínima del cuero cabelludo para obtener las unidades foliculares.

Esta tira de tejido dermoepidérmico con pelos se obtiene de la parte posterior de la cabeza, ya que es dónde los pelos están codificados genéticamente para durar toda la vida, aunque debe ser el equipo médico quien evalúe las posibilidades de cada paciente.

¿Qué es la técnica FUSS?

Las dimensiones del tejido extraído pueden variar en función de cada caso aunque suele tener un tamaño aproximado de hasta un centímetro de ancho por unos 20 centímetros de largo. Además, esta cirugía de implante capilar requiere de anestesia local para insensibilizar tanto la zona donante como la zona receptora y es considerada una intervención ambulatoria menor.

Al requerir el corte y la extracción de un fragmento del cuero cabelludo, la técnica FUSS deja una cicatriz lineal apenas perceptible ya que queda cubierta por el resto del cabello gracias a una sutura tricofítica. Por ello, para la técnica FUSS, también conocida como la técnica de la tira, no es necesario rapar el pelo.

Las unidades foliculares a través de la técnica FUSS se obtienen de la selección del cuero cabelludo extraída del paciente y se diseccionan cuidadosamente a través de microscopios de alta precisión unidad a unidad. Una vez clasificadas, las unidades foliculares se mantienen en condiciones óptimas de temperatura y humedad para conservar todas sus propiedades sin sufrir daño.

La técnica FUSS es la opción de trasplante capilar que mayor número de unidades foliculares permite obtener al conseguir prácticamente injertar la totalidad de las unidades foliculares del fragmento extraído.

Además, tanto la calidad como la tasa de supervivencia de los folículos o el tiempo de vida de los cabellos desde su extracción y posterior injerto, son superiores con esta técnica que con otras de microtrasplantación capilar.

Con ello, se consigue obtener un mayor número de unidades foliculares a trasplantar aunque debe ser el cirujano quien, tras estudiar cada caso, decida la idoneidad de la técnica de injerto capilar para cada paciente.

¿Cómo se extrae el pelo para el trasplante FUSS? Obtención de las unidades foliculares

La extracción de las unidades foliculares a través de la técnica FUSS requiere de un estudio previo, de la zona donante y de la zona receptora, para determinar la calidad y cantidad de los pelos y las posibilidades de cada paciente. Tras este análisis, el equipo médico diseña y extrae la tira de tejido dermoepidérmico a través de incisiones y cortes con instrumental quirúrgico de precisión y bisturís.

Una vez extraído el fragmento de piel con las unidades foliculares a trasplantar, estas se clasifican cuidadosamente a través de microscopios de alta definición unidad a unidad y se preparan para su posterior injerto.

Con la técnica FUSS se consigue una extracción concentrada de las unidades foliculares, de mayor calidad que otras intervenciones de trasplante de pelo, y con una tasa de supervivencia superior al 95% de las unidades foliculares trasplantadas. Esto es posible gracias a que los pelos contienen más tejido circundante y sufren menor daño al ser diseccionados uno a uno bajo microscopio.

Una vez seleccionadas, clasificadas y preparadas, el equipo médico injerta cada una de las unidades foliculares según el orden en el que han sido extraídas en la zona receptora del paciente a través de pequeñas incisiones de entre 0.7 y 0.8 milímetros de diámetro y las injerta con instrumental quirúrgico como las microagujas de alta precisión de última generación mínimamente traumático que permite una mayor aproximación entre los injertos.

Gracias a este instrumental, los cirujanos pueden conseguir una mayor densidad de las unidades foliculares trasplantadas por centímetro cuadrado, con un mayor control de la profundidad de las microincisiones. Esto permite evitar daños en los tejidos vasculares del cuero cabelludo del área receptora.

Además, su diseño aporta un mejor control del ángulo de inclinación en la implantación del injerto capilar para conseguir un resultado estético. Con este procedimiento, se repuebla el área receptora teniendo en cuenta la dirección de salida del cabello para que, en el momento que crezcan los injertos, los implantes de pelo tengan el mismo sentido que los cabellos de la zona y, por lo tanto, su aspecto sea totalmente natural y satisfactorio para el paciente.

¿En qué consiste el trasplante capilar con la técnica FUSS?

La técnica FUSS de microinjerto capilar se realiza a través de la extracción de un fragmento de tejido de cuero cabelludo, por lo que no requiere rasurado a diferencia de la técnica FUE. Esta es una intervención, sencilla y sin riesgos, que tiene una duración de entre 6 a 10 horas dependiendo de la cantidad de unidades foliculares que se vayan a trasplantar. La técnica FUSS de microtrasplantación folicular consta de DOS etapas que se realizan de forma consecutiva.

Cirugía de injerto capilar con técnica FUSS: extracción de la tira

En una primera fase, se obtienen las unidades foliculares de la zona donante en la parte posterior de la cabeza a través de la escisión de un fragmento de tejido dermoepidérmico que tendrá unas dimensiones concretas calculadas previamente por el equipo médico para conseguir las unidades foliculares necesarias para la implantación.

Una vez conseguido el fragmento, se procede al cierre de la incisión realizada en el área donante con una sutura estética tricofítica que permite que la cicatriz quede prácticamente oculta con el crecimiento de los cabellos circundantes sin que se aprecie ninguna diferencia con otras regiones. En este procedimiento se prepara la piel y los bordes de la incisión en el área donante de un modo adecuado para cerrarla.

Así, la cicatriz residual resultante tras esta sutura es una delgada línea por la cual crecen los pelos y queda prácticamente inapreciable hasta en los pacientes que deseen llevar un estilo de peinado que requiera el cabello muy corto. El tiempo de cicatrización de la incisión es rápido y, en torno a 7 a 10 días, se retiran los puntos de sutura.

Tras cerrar la sutura, se realiza una disección de las unidades foliculares con microscopios estereoscópicos tridimensionales para que los cabellos extraídos de la región donante mantengan su estructura celular e integridad consiguiendo una tasa de supervivencia del 98% de los pelos. Este proceso es indispensable ya que las unidades foliculares son muy sensibles y se deben mantener en óptimas condiciones (baja temperatura y humedad) hasta el momento de su implantación.

Cirugía de injerto capilar con técnica FUSS: implantación de las unidades foliculares

Con las unidades foliculares a trasplantar ya listas y clasificadas por orden de extracción, se inicia la fase de implantación capilar. En la que se prepara la piel del área receptora y se utiliza anestesia local para injertar unidad folicular por unidad folicular.

Para conseguir los mejores resultados, en las primeras líneas y la zona de las entradas, se injertarán unidades foliculares de un solo pelo y así dotar de un aspecto estético al injerto capilar. Después, el resto del área receptora se cubre con los demás unidades foliculares diseccionadas de dos, tres o cuatro pelos.

Esta distribución permite obtener una línea irregular para dar una imagen más natural y armónica al paciente, cubrir la zona alopécica y mejorar la densidad del cabello.

Gracias al instrumental de última generación utilizado en la técnica FUSS en Unidad Médica Serrano se consigue reducir el tiempo que las unidades foliculares de los pelos están fuera del organismo, minimizando el daño celular y consiguiendo una mayor densidad de injertos en la zona trasplantada así como una angulación natural. Todo ello sirve para obtener un aspecto acorde a la estética del paciente.

Diseño de la zona receptora y donante de pelo

En un primer momento, se realiza una valoración del área receptora para determinar la superficie alopécica en centímetros cuadrados y así poder calcular las unidades foliculares necesarias para repoblarla con la microtrasplantación capilar.

En este proceso se tienen en cuenta factores como el grado de alopecia, los límites actuales, la posible evolución de los mismos, el tipo y las características del paciente, etc.

Valoración densitométrica en el injerto capilar con técnica FUSS

Posteriormente, se realiza una valoración densitométrica del área donante para contabilizar las unidades foliculares por centímetros cuadrados en tres puntos diferentes del área. Con ello, se obtiene un promedio correcto de densidad. Este análisis se puede realizar de manera manual con un densitómetro o a través de una cámara de alta definición equipada con lentes de grandes aumentos (Expert System Software).

La valoración densitométrica permite calcular la superficie cutánea adecuada para establecer las dimensiones concretas y obtener la cantidad de unidades foliculares que se utilizarán en el microinjerto capilar.

Preparación de los injertos/conservación antes del trasplantado

En la extracción de unidades foliculares, estas pueden sufrir daños en su estructura disminuyendo su tasa de supervivencia. Sin embargo, en la técnica FUSS, este riesgo es solo del 1% gracias a que la extracción de las unidades foliculares se realiza a través de un fragmento dermoepidérmico.

La tasa de supervivencia de las unidades foliculares extraídas es mayor con la técnica FUSS, entre el 95 – 98%, frente al 85 -90% conseguido con la técnica FUE.

Unidad Médica Serrano dispone de personal sanitario con gran experiencia, formado y entrenado en la meticulosa y difícil tarea de obtención y preparación de las unidades foliculares. En esta fase, los microscopios estereoscópicos tridimensionales constituyen la principal herramienta de trabajo para una perfecta disección folicular de los pelos extraídos de la zona donante, respetando la estructura anatómica y su integridad para asegurar la supervivencia de las unidades foliculares.

Una vez extraídas y clasificadas por orden de extracción, las unidades foliculares, como tejido vivo, se mantienen ‘in vitro’, en óptimas condiciones físicas de temperatura y humedad, hasta el momento de la intervención de trasplante de pelo.

Este proceso, realizado con los medios técnicos específicos, permite conservar indemnes todas las propiedades celulares de los cabellos, cubriendo las necesidades fisiológicas y bioquímicas de las estructuras tisulares a fin de evitar el daño celular.

¿Cuándo escoger la técnica FUSS para una cirugía capilar?

Para valorar cuál es la técnica de injerto capilar más adecuada es necesario un estudio previo de cada paciente para que el cirujano pueda evaluar las posibilidades, tanto de la zona donante como de la zona receptora. Las características de cada caso determinarán el procedimiento más adecuado teniendo en cuenta siempre la opinión y los objetivos del paciente.

A día de hoy, debido a los últimos avances, la técnica FUE y FUSS son apropiadas para cubrir desde grandes superficies que padezcan alopecia hasta zonas más concretas obteniendo resultados satisfactorios.

No obstante, hay que tener en cuenta que en la técnica FUSS se pueden implantar una mayor cantidad de cabellos en una sola sesión y la supervivencia de las unidades foliculares es superior al de otras intervenciones.

Ventajas y desventajas del injerto capilar con técnica FUSS

Las principales ventajas de la técnica FUSS de microinjerto capilar son el aprovechamiento y obtención de un mayor número de unidades foliculares en condiciones óptimas para su trasplante. Además, los resultados del injerto capilar son visibles desde el primer momento y con una única operación. Sin embargo, debe ser el cirujano quien decida en función de las características y condiciones del paciente, qué cirugía de injerto capilar es la más idónea.

Entre las desventajas de la técnica FUSS, hay que recordar que esta intervención requiere de un postoperatorio más duradero ya que la incisión realizada para extraer el fragmento de piel con las unidades foliculares debe cerrarse. Además, este tipo de cirugía deja una cicatriz lineal en la parte posterior de la cabeza en la zona donante. Aunque eso sí, esta cicatriz es prácticamente imperceptible gracias a la sutura tricofítica que oculta las señales de la intervención con el propio cabello del paciente.

Sin embargo, los pacientes que opten por esta técnica no podrán llevar el cabello rasurado en el futuro.

En este sentido, es fundamental extremar los cuidados tras la operación, en especial los 15 primeros días, para que la cicatrización se efectúe de forma adecuada.

¿Cuántas sesiones son necesarias en la técnica FUSS?

A diferencia de otras intervenciones de microinjerto capilar, la técnica FUSS para el trasplante de pelo puede efectuarse en una sola sesión con grandes resultados. Esta intervención tiene una duración estimada de entre 6 a 10 horas, en función de las unidades foliculares que se vayan a implantar en el paciente.

El injerto de pelo con la técnica FUSS en Unidad Médica Serrano se pueden realizar tres tipos de sesiones:

  • En la megasesión se pueden implantar 3.000 unidades foliculares.
  • En la supermegasesión se injertan entre 3.000 y 4.500 unidades foliculares.
  • En la gigasesión se pueden trasplantar incluso más de 6.500 unidades foliculares.

Siempre en función de las decisiones y posibilidades adoptadas previamente por el cirujano para conseguir los mejores resultados. Uno de los logros de Unidad Médica Serrano fue realizar en una sola sesión el microtrasplante de más de 6.500 unidades foliculares.

En Unidad Médica Serrano, el proceso de trasplantación capilar con la técnica FUSS se realiza simultáneamente a cuatro manos lo que permite injertar una mayor cantidad de pelos en la mitad de tiempo. Así, cada uno de los dos cirujanos puede trabajar de manera conjunta y simultánea pero de forma independiente para realizar la microincisión en la zona receptora. A continuación, se introduce cada unidad folicular en el cuero cabelludo para su implantación.

Gracias a este procedimiento,  se reduce al máximo el tiempo que los cabellos permanecen fuera del organismo. Con ello, se adquiere una revascularización rápida de las unidades foliculares, un mayor control hemostático intraoperatorio que agiliza la microtrasplantación sin daño celular de los tejidos trasplantados y un porcentaje de supervivencia del pelo extraído superior al de otras técnicas.

El injerto capilar con la técnica FUSS es una intervención de carácter menor, muy poco invasiva, mediante la que se pueden observar resultados satisfactorios desde el primer momento.

Admin UMS