Cada año, al inicio de la primavera, muchas personas acuden a nuestra consulta preocupadas porque perciben un aumento en la caída del cabello. La pregunta es recurrente:
¿Existe realmente una caída estacional en primavera o se trata de una impresión subjetiva?
Desde una perspectiva médica y tras más de 35 años de experiencia de nuestra Doctora Mónica Rolando, la respuesta es matizada: sí puede existir un incremento estacional del efluvio capilar, pero se trata de un fenómeno fisiológico y transitorio en la mayoría de los casos.
No estamos ante una alopecia estructural, sino ante una variación del ciclo folicular.
Índice de contenidos
- El ciclo biológico del cabello
- ¿Existe estacionalidad en el ciclo capilar?
- ¿Por qué en primavera muchas personas notan más caída?
- 1️⃣ Efluvio telógeno reactivo previo
- 2️⃣ Mayor percepción visual
- 3️⃣ Coincidencia con déficits nutricionales
- Diferenciar caída estacional de alopecia androgenética
- ¿Debe tratarse la caída primaveral?
- El papel del injerto capilar en este contexto
- Conclusión: fenómeno real, pero fisiológico y transitorio
- Nota médica
El ciclo biológico del cabello
Para comprender la caída primaveral es fundamental recordar que el cabello no crece de forma continua e indefinida. Cada folículo piloso sigue un ciclo biológico compuesto por tres fases principales:
- Fase anágena (crecimiento activo): dura entre 2 y 6 años en el cuero cabelludo.
- Fase catágena (transición): fase breve de involución folicular, de aproximadamente 2–3 semanas.
- Fase telógena (reposo y caída): dura alrededor de 2–3 meses, tras la cual el cabello se desprende.
En condiciones normales, entre un 85–90 % del cabello del cuero cabelludo se encuentra en fase anágena y entre un 10–15 % en fase telógena.
La caída diaria fisiológica oscila aproximadamente entre 50 y 100 cabellos al día.
¿Existe estacionalidad en el ciclo capilar?
Diversos estudios observacionales han mostrado que puede existir cierta sincronización estacional del ciclo folicular en humanos, similar —aunque mucho menos marcada— a la observada en otros mamíferos.
Se ha descrito que:
- Puede producirse un aumento de cabellos en fase telógena al final del verano.
- La caída visible suele hacerse más evidente durante otoño.
- En algunos pacientes, también se percibe un incremento leve en primavera.
Los mecanismos exactos no están completamente definidos, pero se han propuesto varios factores:
- Cambios en el fotoperiodo (horas de luz).
- Variaciones hormonales leves asociadas a la exposición solar.
- Influencia de la melatonina en la regulación del folículo piloso.
- Ajustes biológicos relacionados con ritmos circadianos y estacionales.
Es importante recalcar que esta caída estacional no implica destrucción folicular ni miniaturización.
¿Por qué en primavera muchas personas notan más caída?
En la práctica clínica observamos que en primavera confluyen varios factores:
1️⃣ Efluvio telógeno reactivo previo
En muchos casos, lo que el paciente percibe en primavera puede estar relacionado con eventos ocurridos 2–3 meses antes (estrés, infecciones, dietas restrictivas, cambios hormonales), ya que el efluvio telógeno tiene un retraso temporal respecto al desencadenante.
2️⃣ Mayor percepción visual
El aumento de la luz ambiental y cambios en rutinas (más lavado, más actividad al aire libre) hacen que el paciente observe más cabello desprendido.
3️⃣ Coincidencia con déficits nutricionales
Al final del invierno pueden detectarse niveles bajos de vitamina D o alteraciones nutricionales leves que, en personas predispuestas, pueden favorecer efluvios transitorios.
Diferenciar caída estacional de alopecia androgenética
Uno de los puntos clave en consulta es diferenciar un efluvio estacional de una alopecia androgenética en evolución.
El efluvio estacional se caracteriza por:
- Caída difusa.
- No hay miniaturización progresiva.
- No se observa ensanchamiento de la raya central (en mujer).
- No hay retroceso significativo de línea frontal (en varón).
- Suele autolimitarse en 2–4 meses.
La alopecia androgenética, en cambio, implica:
- Miniaturización progresiva del folículo.
- Disminución del diámetro del cabello.
- Patrón específico de pérdida.
- Evolución crónica.
La exploración con tricoscopia es fundamental para establecer el diagnóstico diferencial.
¿Debe tratarse la caída primaveral?
En la mayoría de los casos, cuando se trata de un efluvio fisiológico leve, no requiere tratamiento específico.
Sin embargo, sí es recomendable:
- Confirmar el diagnóstico mediante valoración especializada.
- Descartar déficits de hierro, ferritina o alteraciones tiroideas si la caída es intensa o prolongada.
- Evaluar antecedentes recientes de estrés físico o emocional.
- Realizar seguimiento clínico si persiste más de 3–4 meses.
El uso indiscriminado de suplementos sin indicación médica no está justificado si no existe déficit demostrado.
El papel del injerto capilar en este contexto
Es importante aclarar que la caída estacional no contraindica un injerto capilar, pero tampoco lo indica.
Si el paciente presenta alopecia androgenética establecida, la cirugía debe planificarse en función del patrón y la estabilidad del proceso, no de la estación del año.
Los folículos trasplantados, al proceder de zona donante genéticamente resistente, no se ven afectados por los fenómenos estacionales de efluvio.
Conclusión: fenómeno real, pero fisiológico y transitorio
La caída del cabello en primavera puede existir como fenómeno fisiológico leve en determinados pacientes, pero no debe confundirse con una alopecia estructural.
En la mayoría de los casos es:
- Temporal.
- Autolimitada.
- Reversible.
- No cicatricial.
La clave está en realizar un diagnóstico adecuado y no alarmar innecesariamente al paciente.
En Unidad Médica Serrano abordamos cada caso desde una perspectiva médica integral, combinando exploración clínica, tricoscopia y, si es necesario, estudio analítico, para determinar si estamos ante un efluvio estacional o ante el inicio de una alopecia que requiera tratamiento específico.
Nota médica
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye una valoración médica individualizada. Ante una caída persistente o intensa del cabello, es recomendable consultar con un especialista en tricología.

